Cómo acostumbrar a un gato al arnés
Los arneses para gatos están pensados para que no se escapen al retroceder, algo que no garantiza un arnés de perro pequeño. Antes de salir, déjale el arnés puesto unos minutos en casa, con premios, y alarga el tiempo poco a poco. Cuando lo lleve tranquilo, engancha la correa dentro de casa y después prueba en un sitio tranquilo.
No todos los gatos disfrutan paseando; si se bloquea o se asusta, no lo fuerces. Para sus traslados, quizá te encaje mejor un transportín para gatos.




